Las manchas provocadas por el sol a menudo resultan antiestéticas, además de los problemas de salud que podrían acarrear más adelante, de no ser tratadas a tiempo.
Por lo general, tratarlas no es difícil, siempre que la persona acuda al dermatólogo cuando aparecen los primeros indicios de que hay daño solar.
La doctora Silvia Marte, dermatóloga, explica que los daños causados por el sol aumentan el riesgo de desarrollar complicaciones para la salud por la sobreexposición a las radiaciones ultravioletas y a su vez se está convirtiendo en un problema importante de salud.

“Con el tiempo, la exposición prolongada al sol produce daños en la piel que ocasionan manchas, arrugas y otras afecciones.
“También están asociados con un mayor riesgo de cáncer de piel y otros problemas médicos graves” advierte Marte.
La especialista de la piel detalla que las manchas causadas por el sol, conocidas también como manchas de envejecimiento, son el resultado del largo tiempo de exposición a los rayos ultravioletas (UV) del sol.
Explica que estas manchas planas y amarronadas aparecen en las áreas del cuerpo que están más expuestas al sol, en especial mejillas, pómulos, frente, dorso de la nariz, labio superior y mentón, así como en las manos y los brazos.
Si bien son benignas, las manchas son antiestéticas y, con frecuencia, vienen acompañadas de otros tipos de daños, como piel áspera y arrugas. En algunos casos las manchas ocultan la presencia de cáncer de piel.
Marte especifica que existen dos tipos de manchas que suelen ser las más comunes: Melasma y Lentigos solares.
Melasma. Define al melasma como un trastorno común y adquirido de hiperpigmentación, que se caracteriza por manchas irregulares de color gris a marrón oscuro con márgenes bien definidos, que afecta en su mayoría áreas de la piel expuestas al sol. Generalmente aparecen en la cara y los brazos.
Explica que el uso de protección solar es de suma importancia ya que la radiación ultravioleta tiene un efecto significativo en la patogénesis del melasma.
“La exposición al sol debe ser minimizada. Los filtros solares que bloquean los rayos UVA y UVB deben ser utilizados varias veces al día”, especifica.
Como recomendación general, el tratamiento con agentes despigmentantes debe ser continuado por varios meses para obtener beneficios cosméticos.

Los corticosteroides tópicos tienen cierta capacidad para reducir el melasma. No deben ser utilizados como monoterapia, por lo que generalmente se combinan con otros agentes despigmentantes, con el fin de explotar sus efectos sinérgicos y reducir las reacciones irritantes.

Exfoliaciones químicas superficiales, medias y profundas también se usan para tratar el melasma en los pacientes de piel clara.

Lentigos solares. Marte explica que el lentigo es conocido popularmente como mancha de sol. Es una lesión benigna que se desarrolla en áreas de piel expuestas a las radiaciones solares y que tiene un impacto importante sobre el aspecto cosmético.
Sus localizaciones más frecuentes son cara, V del escote y brazos. “Un lentigo es una mácula pigmentada, circunscrita, con pigmentación homogénea con un color que oscila entre el marrón y el negro; con una superficie plana o deprimida y, en ocasiones, con pequeñas arrugas, rodeada de piel de aspecto normal”, detalla la doctora.
El lentigo solar es una condición que por su presencia indica fotodaño y representan un inconveniente estético.
Entre los tratamientos para tratar esta afección, la doctora dice que se han empleado variadas sustancias para el tratamiento del lentigo solar incluyendo los retinoides tópicos, la hidroquinona y el ácido kójico, entre otros.
“El nuevo láser fotoselectivo se ha transformado en el recurso terapéutico más usado para el lentigo solar, los peelings y la criocirugía es otra de nuestras terapias más utilizada y con buenos resultados”, concluye.